Martin Newell y la no violencia activa

Martin Newell y la no violencia activa, por Antonio Munduate

El padre Martin Newell ha reflexionado hoy sobre la no-violencia activa. El padre Martin era sacerdote diocesano e ingresó en nuestra Congregación el año 2004. Actualmente es I Consultor de la Provincia de San José (Inglaterra, Gales, Suecia), miembro de la ‘Catholic worker’ y activista de la no-violencia. Remitimos al texto de su intervención, que se publicará en las actas de este Seminario-Taller.

Ha compartido su experiencia personal, que se concreta en unas circunstancias concretas (Londres, Inglaterra), siendo consciente de que muchas de las realidades que viven los participantes en este Seminario-Taller difieren mucho de la suya. Manifiesta que la razón de su existir y obrar parte de una experiencia de fe, una convicción en el seguimiento de Jesucristo: no permaneció de manera pasiva ante las realidades de su tiempo. Su respuesta fue la no-violencia; Gandhi lo entendió muy bien.

Las acciones concretas de no-violencia, manifestaciones, encadenamiento ante edificios del gobierno y otros tipos de protesta han llevado al padre Martin a la cárcel más de 20 veces, en total cerca de ocho meses ha permanecido en prisión.

Antes la no-violencia se limitaba a no hacer el servicio militar. Hoy la no-violencia se manifiestas de otras muchas maneras. Tenemos que mentalizarnos y no dejar que los medios de comunicación social nos distraigan. Grandes acontecimientos de la historia han empezado con pequeñas acciones de no-violencia: independencia de la India, reconocimiento de los derechos de la mujer o de los negros, fin de la segregación racial. Cada pequeña batalla que se gana en el campo de la no-violencia nos acerca a la victoria final. Unas veces los resultados son buenos, otras terminan en fracasos.

En la segunda parte de su intervención el padre Martin nos ha explicado el origen y actividades del grupo de trabajadores católicos (Catholic Worker) al que pertenece.

Este grupo fue fundado por Dorothy Day, Obl.S.B. junto con Peter Maurin (Francia, 1877 – USA, 1949). Dorothy nació en una familia protestante, en Brooklyn, el 8 de noviembre de 1897 y falleció en Nueva York, el 29 de noviembre de 1980. Fue una mujer divorciada que abortó por miedo a ser abandonada por su amante, periodista, activista social, oblata benedictina, anarquista cristiana, y miembro fiel de la Iglesia Católica. Se tuvo conocimiento de ella sobre todo por sus campañas a favor de la justicia social, en defensa de los pobres, movimiento verde, movimiento antinuclear, contra el reclutamiento para la guerra de Vietnam, etc. Fundó el Movimiento del Trabajador Católico (Catholic Worker), en 1933. En marzo del 2000 la Arquidiócesis de Nueva York inició su proceso de beatificación y canonización.

Martin define los ‘Trabajadores Católicos’ como las comunidades de base en el ámbito de la cultura anglosajona. Son personas que oran juntas, trabajan juntas y viven animadas por una fuerte espiritualidad. Con frecuencia religiosos de varias congregaciones comparten esta experiencia y enriquecen así su propio carisma. Las acciones de este movimiento, más que la eficacia,  buscan el ser significativos. Con la frase del Evangelio: “Me lo habéis hecho a mí’ (Mt 25), Martin resume la espiritualidad y acción de este grupo. Entiende que, como pasionistas, también hoy, nuestro lugar sigue estando junto a la cruz, una cruz, un Evangelio, que siempre ha sido algo revolucionario. A pesar de ser una actividad no muy bien comprendida, nunca le faltó el apoyo del Obispo, cuando era sacerdote diocesano, ni el de los Superiores, ahora que es pasionista.

En el diálogo han surgido diversas inquietudes: la realidad de las armas como juguetes para los niños, el sentido que puede tener celebrar los 100 años de la primera guerra mundial, o el aniversario de otros acontecimientos bélicos, las distintas formas de violencia actuales: mafias, trata de blancas, guerrillas, la educación, el riesgo de caer -en estas opciones- en posturas ideológicas, etc.

En la tarde, antes del trabajo en grupos, se han compartido diversos proyectos de trabajo que se realizan en la Provincia Sagrado Corazón: Federación ADECO (P. Julio César Rivera), ADECO Euskadi y Asturias, de España (Mila Domínguez), ADECO México (P. Juan Francisco Pereyra), Servicio Social Pasionista, de El Salvador (P. Carlos San Martín), LAGUN ARTEAN de Bilbao – España (Óscar Arias), Pasionistas en Ecuador/Panamá (P. David Benito), Pasionistas en Cuba (P. Evelio Rodríguez) y Pasionistas en Bolivia (P. Pedro Fuentes y Fernando Beltrán).

La Eucaristía, presidida por el padre Juan Ignacio Villar, ha puesto el colofón a nuestra jornada.