Acción no violenta

Hablando el lenguaje de la fe, por Martin Newell

Mientras vivía en la sede de los Trabajadores Católicos de Londres, y lo mismo antes que después, tratábamos de desarrollar prácticas litúrgicas públicas que fueran auténticas y tuvieran una repercusión política. Lo que se ha venido haciendo hasta ahora fue seguir principalmente el ciclo litúrgico. Esto lo aprendimos de la práctica  de los Trabajadores Católicos y los amigos de los Estados Unidos. Y forma parte de lo que en la práctica se entiende por ‘no tener miedo a hablar el lenguaje de la fe por temor a parecer reaccionario’. En todas las celebraciones se exponen estandartes y carteles con temas religiosos y políticos, folletos y símbolos religiosos cristianos. Y, por lo general, se usa un altoparlante. En una palabra, se trata de llevar el testimonio cristiano y las palabras de Jesús a la plaza pública, de enfrentar los ‘poderes y principados’ con el poder del evangelio.

EL “RETIRO FE Y RESISTENCIA”, O DE LOS SANTOS INOCENTES

Iniciamos el Año Litúrgico en Navidad con una reunión de dos días, que comienza el 27 de diciembre, para un “Retiro Fe y Resistencia”, que por lo general tiene lugar en la Casa de acogida de los Trabajadores Católicos en el norte de Londres. Allí profundizamos el sentido de la Navidad, y su significado social y político de entonces y de ahora. Este retiro se llama también “Retiro de los Santos Inocentes”, por su intención de destacar la importancia de ese día del año eclesiástico en el que los inocentes e impotentes fueron brutalmente exterminados a manos de los poderosos para preservar su poder ante una amenaza potencial. Reflexionamos sobre las formas en que esto se perpetúa en nuestros días y las formas en que Dios puede estar llamándonos a responder. El retiro culmina con una vigilia, una liturgia y/o un testimonio público, por lo general ante la Sede de la OTAN en Northwood, distante a 6 kilómetros y medio, más o menos, de la Casa de acogida de los Trabajadores Católicos. Northwood es la ‘Sede de las Fuerzas Conjuntas’ del Reino Unido, equivalente a la mitad del Pentágono (la otra mitad se encuentra en el Ministerio de Defensa, en el Centro de Londres).

A veces nos limitamos a rezar delante de la entrada principal, con carteles, estandartes y folletos. Algunas veces hemos llevado pintura roja para simbolizar la sangre de las víctimas inocentes de las guerras del Reino Unido y los Estados Unidos, y la hemos colocado sobre el letrero que está fuera del portón, para revelar la verdad de que la base tiene ‘sus manos manchadas con sangre’. Reconocemos nuestra propia complicidad en esto, y por eso el año pasado nos pusimos de rodillas con las manos pintadas de rojo frente al portón bloqueando la entrada. Una vez, con Susan Clarkson, Trabajadora Católica de Oxford, abrimos una ‘puerta de la paz’ en la parte posterior de la base, la decoramos con motivos navideños e imágenes de las víctimas de nuestras guerras, y entramos… Algunos fuimos arrestados varias veces en ese lugar.

MIÉRCOLES DE CENIZA EN EL MINISTERIO DE DEFENSA

La fecha siguiente del Año litúrgico es la del miércoles de ceniza. Durante casi 35 años se ha realizado un acto de testimonio en el Ministerio de Defensa de Londres. Es una tradición iniciada por un americano, influenciado por la tradición de los Trabajadores Católicos y por Berrigan en los Estados Unidos, pero impulsada a través de los años principalmente por Pax Christi y la Campaña para el Desarme Nuclear, junto con un grupo activista más reducido llamado Catholic Peace Action (Acción Católica por la Paz), ahora desaparecido.

El acto consiste en la liturgia común del miércoles de ceniza en la que se marcan las frentes con ceniza, en un parque cercano al Ministerio de Defensa, con el objetivo de invitar al arrepentimiento por la posesión de armas nucleares y la amenaza de usarlas. A continuación se hace una procesión hasta la entrada principal del edificio, recorriendo distintas ‘estaciones’ litúrgicas. En un determinado momento, algunos participantes tratan de marcar el muro del edificio del Ministerio de Defensa con el carbón bendecido, signo de arrepentimiento, así como lo fue la frente de cada uno. Aceptando el riesgo del arresto y de todas sus consecuencias como un acto de penitencia apropiado para el día y el tiempo litúrgico. Si, como sucede muchas veces, no se producen arrestos, los que pintaron el muro vuelven en distintos momentos durante la cuaresma para repetir el gesto hasta que los arresten, como de hecho suele suceder.

TESTIMONIO DE SEMANA SANTA

En los últimos dos o tres años hemos dado comienzo a una nueva tradición que consiste en volver el lunes después del Domingo de Ramos, llamado ‘lunes de la purificación del templo’, según el calendario de los evangelios sinópticos.

Esto nos lleva a la Semana Santa. Varias veces hemos hecho los retiros Fe y Resistencia en Semana Santa, o en el fin de semana del Domingo de Ramos. La Semana Santa ha dado origen al ‘vía crucis del amor no violento’ en torno a la ‘geografía del sufrimiento’. Recorríamos en procesión algunos lugares del centro de Londres llevando una cruz de madera, imágenes de Jesús, imágenes de las víctimas de las políticas del Reino Unido, carteles y estandartes, así como hojas y folletos litúrgicos. Los lugares por los que pasábamos eran aquellos donde se toman decisiones que determinan las continuas crucifixiones de los pobres e impotentes de Dios, y de la tierra: oficinas gubernamentales, sedes de organismos, así como los ‘Servicios de Inteligencia’ MI5. A veces, este ritual ha terminado con el bloqueo de la Downing Street. En una oportunidad, fui arrestado inmediatamente después de la primera estación del vía crucis– “Jesús condenado a muerte por Pilatos” – por haber violado las condiciones de libertad bajo fianza que me habían impuesto después de haber marcado, el lunes, las paredes del Ministerio de Defensa. El resto del Jueves Santo, todo el Viernes Santo y la mañana del Sábado los pasé encerrado en una celda de la comisaría, acompañado solo de la Biblia y la hoja litúrgica. Fue una buena forma de pasar el tiempo.

EL CICLO LITÚRGICO

Otro de los días marcados por el testimonio de la no violencia ha sido la Epifanía, fecha en la cual Chris Cole hizo su manifestación de las rejas de arado, una verdadera ‘luz de las naciones’. Otro era el de la vigilia de Pentecostés que hacíamos fuera de Downing Street y del Ministerio de Defensa. En años anteriores, nuestras prácticas de Adviento y Cuaresma consistían en velar y orar fuera de las oficinas de la Compañía Aeroespacial Británica. Los cristianos promotores de la Campaña para el Desarme Nuclear, y otros, han marcado el lunes de Pascua como el día de la esperanza de la resurrección velando fuera  del AWE Aldermaston, la fábrica de ojivas nucleares. El año pasado, los Trabajadores Católicos de Londres marcaron noviembre, el mes de los difuntos, velando regularmente fuera de la Oficina del Ministerio del Interior en Londres a favor de los solicitantes de asilo y refugiados.

Una vez, algunos de nosotros manifestamos en una plaza fuera de una municipalidad en el este de Londres. Teníamos un estandarte grande que decía “Basta de crucificar el Iraq”, una cruz blanca y grande de madera, y folletos. Pude ver toda clase de personas, que manifestaban distintas reacciones. Había miembros, probablemente de iglesias negras, que miraban y pensaban que se trataba de algo cristiano, y al darse cuenta de que se trataba también de algo político, se mostraban interesados. Y había personas blancas, probablemente políticos, que hacían el mismo proceso, aunque con reacciones completamente diferentes. Pero todos teniendo que detenerse a pensar y verificar sus reacciones estereotípicas. En una escala menor, era lo que solíamos hacer nosotros.

Hay otra fecha, coincidente con un día litúrgico, que solemos resaltar: el bombardeo de Hiroshima, registrado el 6 de agosto, Fiesta de la Transfiguración, cuando una ‘luz misteriosa’ brilló sobre el Japón no para sembrar esperanza y valor, sino muerte y una destrucción sin precedente.

 

SÍMBOLOS CATÓLICOS

En cuanto a formas concretas de oración y de liturgia, en nuestras vigilias muchas  veces hemos rezado el rosario. Tres de nosotros estábamos rezando cerca de la Conferencia G20 en Londres, después de la crisis financiera mundial, cuando llegó la policía antiterrorista bien armada porque se le había informado de que había gente en el parque “con posibles planes contra el Centro Excel”, donde se estaba celebrando la conferencia. En otra oportunidad, cuando la Reina de Inglaterra visitó Dublín, un Trabajador Católico se hizo presente al frente de una “peregrinación radical de los misterios del Rosario” con el lema “ninguna Reina fuera de la Reina de la Paz”. En esa oportunidad también nosotros estábamos rezando las “Letanías de la Resistencia”, tomadas de los equipos cristianos para el establecimiento de la paz. Las letanías se han usado en muchos lugares, incluido el G8 celebrado en Gleneagles, Escocia, en 2005, el día antes de la bomba colocada en el metro de Londres el 7/7, y más recientemente fuera de la fábrica de vehículos aéreos no tripulados, de propiedad de la empresa de armas israelí Elbit, situada cerca de Birmingham.

Y POR ÚLTIMO…

Un año, Adviento y Navidad estuvieron marcados por un bloqueo de la sala de exposición donde se hacía el reclutamiento para el ejército local. Nos presentamos con el lema “Feliz Navidad y final de la guerra (si así lo quieres)”, eco de la canción de John Lennon y Yoko Ono, no precisamente del ciclo litúrgico sino de un ciclo de música moderna pop….

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